Charlas sobre el cuerpo: usá el poder de las palabras para sentirte genial

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Charlas sobre el cuerpo: usá el poder de las palabras para sentirte genial

Hablar de tu peso podría parecer la forma perfecta para crear un vínculo con tu hija y tus amigas, pero es importante considerar el efecto que esto podría tener. Usá nuestra lista de verificación de acciones para dejar de hablar sobre los kilos de más y empezar un nuevo tipo de conversación positiva con tu hija y tus amigas; realmente vas a notar lo bien que te hará sentir.

Hablar de nuestros cuerpos es como una regla no escrita en la amistad entre mujeres, lo hacemos constantemente y de forma automática. Ya sabés, algo así como: "Estos jeans me hacen gorda", "Subí mucho de peso" o "Por favor, hoy mi piel se ve horrible". Le pedimos a nuestra experta en el cuerpo Jess Weiner que creara una lista de verificación de acciones para ayudar a contrarrestar las conversaciones negativas sobre nuestro cuerpo en las que muchas de nosotras nos vemos atrapadas cuando charlamos con otras mujeres.

Enseñale a tu hija a hablar positivamente de su cuerpo.

Si no sos de las que caen en este tipo de críticas, estás entre la minoría. Un estudio reciente publicado por la revista Psychology of Women Quarterly sobre mujeres universitarias encontró que el 93% participaba en este tipo de charla, denominada "fat talk" o "charla sobre la gordura", y que una tercera parte lo hace de manera habitual. Y este estudio identificó que aquellas que se quejaban de su peso con mayor frecuencia, independientemente de su verdadero talle, eran más propensas a tener una menor satisfacción con sus cuerpos. Cuando hablamos de esta manera, nuestras hijas asimilan el tipo de lenguaje que usamos y nuestros temas de conversación. Para ellas, puede sonar a que nuestra apariencia física es la forma en la que nos juzgamos y nos valoramos a nosotras mismas. ¿Es así como queremos que nuestras hijas se evalúen a sí mismas?

"Las palabras pueden tener un gran impacto en nuestra autoestima, y si siempre hablamos sobre nuestros cuerpos de manera negativa, se puede reforzar la idea de que sólo existe un tipo de cuerpo que es lindo", explica Weiner. "Es un patrón de conducta que tenemos que romper si queremos que nuestras hijas crezcan y se sientan seguras con el cuerpo que tienen".

¿No te aburren las charlas sobre tu cuerpo?

Las charlas sobre el cuerpo no tienen que ser una crítica. Hablar sobre la apariencia, incluso en lo que parece una forma positiva, puede contribuir a una baja autoestima por la excesiva atención que se le atribuye al aspecto físico. Cuando le decís a una amiga que se ve muy bien y continuás con "¿adelgazaste?", estás reforzando la visión estereotipada de que flaca es igual a hermosa.

Si pasás horas hablando sobre ejercicios extenuantes o las miles de dietas y tu peso fluctuante, estás implicando que el peso es el factor principal en lo que significa estar sanos y en forma.

Menos charla sobre la gordura y más charla sobre la hermosura.

Tan sólo 3 minutos de charla sobre la gordura pueden hacer que las mujeres se sientan mal por su apariencia y aumentar el sentimiento de insatisfacción con su cuerpo, según el estudio Efectos Adversos sobre la Presión Social para estar Delgada en Mujeres Jóvenes: Una Investigación Experimental sobre los efectos de la "Fat Talk", publicado en la Revista Internacional de Trastornos sobre la Alimentación. Por lo tanto, hacer un esfuerzo para erradicarla debería tener un impacto significativo en cómo te sentís. A su vez, tu hija asimilará un lenguaje más positivo, y es menos probable que se critique a sí misma.

Las palabras que elegimos usar a la hora de hablar sobre nuestros cuerpos pueden dañar nuestra autoestima, pero, afortunadamente, también la pueden mejorar. Al enfocarte menos en el peso y en la forma de tu cuerpo en tus conversaciones, saludos y felicitaciones, podés romper el hábito de reforzar los estereotipos de belleza.

¿Por qué no probás la lista de verificación de acciones Jess Weiner y comprobás lo bien que vos y tu hija se sentirán con ustedes mismas?

Lista de verificación de acciones:
Cómo tener un tipo de conversación diferente

Acá encontrarás algunos consejos de Jess Weiner, la experta en imagen corporal, para empezar:

Tus palabras tienen poder: usá tus palabras para demostrarle a tu hija que creés que la vida es mucho más que sólo apariencias. Al hacer el cambio vos misma, podrás ayudarla a hacer lo mismo y le demostrarás que existe más de una forma de ser bellas.

Tomá el desafío de una semana: desafiate a no hablar de gordura durante toda una semana, inspirada por la Semana sin conversaciones sobre la gordura. Puede ser difícil al principio, pero si le comentás a tu familia y tus amigos lo que estás haciendo, te podrán apoyar e, incluso, tal vez lo intenten ellos mismos.

Deciles a tus amigas que estás aburrida de las charlas sobre el cuerpo: prestá atención la próxima vez que te reúnas con una amiga. Si empieza a hablar sobre la gordura, abordá el asunto de frente y tranquilizala, pero también advertile sobre el impacto negativo de sus palabras, por ejemplo: "Te adoro y me duele escucharte hablar de vos misma de esa manera".

Enfocate en la charla sobre la hermosura: evitá las trampas de las conversaciones sobre la gordura cuando te hablen de dietas y ejercicio, y más bien destacá los beneficios emocionales y para la salud. Por ejemplo, el ejercicio regular exige un compromiso y una dedicación verdadera, y comer una dieta equilibrada te puede dar más energía. Por lo tanto, si tu amiga empezó una nueva rutina de ejercicios, tratá de preguntarle cómo la ha hecho sentir, preguntale si se siente más fuerte o si está durmiendo mejor. De esta manera, te asegurarás de que la conversación se vuelva un debate más amplio sobre la salud y el bienestar.

Reemplazá lo negativo por lo positivo: si empezás a caer en la trampa de las conversaciones sobre la gordura, intentá convertir un aspecto negativo en positivo. Hacé un inventario de tu cuerpo y pensá en algo positivo para reemplazar cada palabra negativa que generalmente decís.

Amá a tu cuerpo, es el único que tenés: apreciá tu cuerpo por lo que puede hacer. Usalo para sentirte activa: salí a dar un paseo y disfrutá del aire fresco, regá tus plantas, o llevá a los niños a dar un paseo en bicicleta.

Confrontá tus propios comentarios hostiles sobre otros: acordate que también cuenta lo que decís acerca de los demás. Esto implica dejar de criticar la manera en que lucen las otras personas, como "¿Laura está más gorda últimamente?". No sólo tu hija asimilará de manera inconsciente este comportamiento, sino que también interpretará que lo más grande no puede ser hermoso.

Qué sigue: Acciones para ayudar

  • Comparte estas actividades para fortalecer la autoestima con tu hija. Puede ser justo lo que necesita si no se siente demasiado bien con la manera en que luce y podría aumentar su nivel de confianza.
  • Usá la lista de verificación de acciones como punto de partida para cambiar las conversaciones con tu hija.
  • Mantenete lejos de las conversaciones sobre la gordura, cambiá el tema y convertí lo negativo en positivo. En lugar de "estoy gorda", probá con "tengo curvas".
  • Hablá con ella y explicale que, en el futuro, vas a evitar las conversaciones sobre el cuerpo, porque hay muchas cosas más interesantes que pueden compartir.
  • Motivala a hacer lo mismo con sus propias amigas.
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